Reserva Nacional de Paracas
Un desierto que se funde con el océano Pacífico: fauna marina, playas vírgenes y uno de los ecosistemas más singulares del Perú.
Sobre la Reserva de Paracas
Protegida desde 1975, la Reserva Nacional de Paracas combina desierto costero y ecosistema marino en un mismo territorio. Es hogar de lobos marinos, pingüinos de Humboldt, flamencos y decenas de especies de aves migratorias, además de formaciones desérticas que llegan directamente hasta el mar.
El nombre "Paracas" viene del quechua y hace referencia a los fuertes vientos de arena característicos de la zona. La cultura Paracas, anterior a la Nazca, dejó aquí un legado textil considerado uno de los más finos de la América precolombina.
Qué hacer en Paracas
- Islas Ballestas: tour en bote para ver lobos marinos, pingüinos de Humboldt y aves guaneras — apodadas "las Galápagos peruanas".
- Circuito terrestre de la reserva: miradores como La Catedral, playas como Playa Roja (de arena rojiza) y el famoso geoglifo del Candelabro, visible desde el mar.
- Malecón de Paracas: paseo frente al mar con restaurantes de pescados y mariscos frescos.
Consejos para tu visita
El tour a las Islas Ballestas sale temprano en la mañana (suele ser el mejor momento por el mar más calmo). Lleva rompevientos — la reserva es conocida por sus ráfagas de arena — y protector solar, ya que hay poca sombra en el circuito terrestre.
¿Listo para conocer Paracas?
Coordinamos el traslado desde Ica y el tour a las Islas Ballestas.

